• V Edición de los Premios CAEB a las Buenas Prácticas Empresariales en Seguridad y Salud Laboral 2015

    Intervención de Carmen Planas, presidenta de CAEB

    Jueves, 15 de octubre de 2015, 12,30h. – Salón de Actos de CAEB

    2015-10-15 CAEB Premios Riesgos Laborales

    Apreciados amigos, buenos días a todos.

    Bienvenidos a esta quinta edición del acto de Entrega de los Premios CAEB a las Buenas Prácticas Empresariales en Seguridad y Salud Laboral.

    Estos premios cuentan con la financiación de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales y con la colaboración especial de SGS Tecnos Baleares y de Servicio Balear de Prevención.

    En primer lugar, quiero expresar mi sincero agradecimiento al Sr. Iago Negueruela, Conseller de Trabajo, Comercio e Industria del Govern de les Illes Balears, por acompañarnos hoy para apoyar esta iniciativa. Gracias conseller.

    Asimismo, nos acompañan también el Sr. Llorenç Pou, Director General de Empleo y Ocupación, y la Sra. Isabel Castro, Directora General de Trabajo, Economía Social y Salud Laboral. Muchas gracias también por vuestra participación.

    En la mesa, junto al conseller y a mí, nos acompaña el Sr. Cipriano Ferreiro, director de Desarrollo de Negocio de SGS en Baleares, y el Sr. Lorenzo Morey, director gerente de Servicio Balear de Prevención.

    Buenos días a todos y, una vez hechas las presentaciones, entraré en materia.

    Ofrecer entornos de trabajo seguros y saludables es un factor clave para ser empresas competitivas. Las empresas las conforman las personas. Y, si las personas están bien, las empresas funcionan bien.

    La seguridad y salud laboral es un valor que, desde CAEB, venimos defendiendo y promoviendo, desde hace más de 15 años, con una intensa labor divulgativa, de información, de asesoramiento y de apoyo a nuestro tejido empresarial.

    Un valor en el que perseveramos para conseguir apoyo de la Administración hacia un marco normativo más adaptado a nuestras pequeñas y medianas empresas que no solo deben dar cumplimiento a un complejo y extenso entramado técnico-jurídico, sino que, a la vez, han de conseguir la colaboración de los trabajadores en la adopción de hábitos de trabajo seguros y también fomentar el cumplimiento de las normas de seguridad.

    El mes que viene se cumplen 20 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31 barra 1995. Y éste es un buen momento para detenernos y reflexionar sobre las actuaciones y políticas que han funcionado y las que no.

    Si queremos hacer una prevención eficaz es necesario avanzar en la adaptación de la legislación a las pequeñas empresas. Una adaptación que ha de llegar a través de la simplificación y la uniformidad de criterios.

    En este sentido, nuestras propuestas a la Administración parten de las siguientes bases:

    – Debemos trabajar conjuntamente sobre la base del problema de la siniestralidad laboral: la falta de cultura preventiva. Debemos dedicar especial atención a la labor divulgativa y sensibilizadora desde un prisma más positivo y pedagógico, y sin tanto acento en la función represora y sancionadora.

    – Es necesario ofrecer apoyo técnico y soluciones a las pequeñas y medianas empresas, atendiendo a su realidad económica, de modo que puedan contar con apoyo para reducir los costes asociados a la prevención.

    – Importante también es atender la realidad de los trabajadores autónomos, con o sin trabajadores por cuenta ajena, ofreciendo soluciones a sus necesidades en materia de información y de formación, entre otras.

    – En colaboración con la Conselleria de Educació i Universitat, incidir en la educación y sensibilización a los niños y jóvenes, con acciones permanentes en el ámbito de la enseñanza reglada.

    – Reducir la presión sobre las empresas y centrar la actividad de vigilancia y control en problemas absolutamente prioritarios como la economía irregular, donde están ausentes las condiciones de seguridad y salud laboral, y que tanto daño está haciendo a los empresarios que luchan por mantener a flote sus negocios y por poder seguir generando empleo.

    Al margen de este tipo de consideraciones, desde CAEB entendemos que es muy importante incentivar y poner en valor la labor de las empresas que apuestan por la integración de la actividad preventiva en su gestión global y por el desarrollo de buenas prácticas que, sin ser requisito legal, resulten eficaces para alcanzar sus objetivos.

    Entiendo que, en este sentido, las sucesivas ediciones de estos Premios CAEB constituyen una fórmula positiva, motivadora y promocional, que resulta especialmente oportuna en momentos económicos tan difíciles como los actuales.

    Por eso esperamos que a esta V Edición le sigan muchas más.

    Quiero finalizar felicitando a la empresa ganadora de este año por el trabajo realizado y animarla a que siga en este camino. Su labor nos llena de orgullo y satisfacción y merece un reconocimiento público, sobre todo, por servir de referente y por contribuir a sensibilizar a toda la sociedad.

    Asimismo, merecen también un reconocimiento otras empresas participantes que, sin haber quedado ganadoras, han demostrado muy buenas prácticas en seguridad y salud laboral. Este acto va también dirigido a ellas.

    Si bien estos Premios son, fundamentalmente, una fórmula para poner en valor el reconocimiento a las Buenas Prácticas Empresariales en Seguridad y Salud Laboral, quiero anunciarles también que, gracias a la apreciadísima colaboración tanto de SGS Tecnos, como de Servicio Balear de Prevención, el ganador obtendrá también dos servicios especiales en materia de Seguridad Industrial y Ergonomía, respectivamente.

    Gracias a todos y que gane el mejor.

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